ACEPTANDONOS A NOSOTRAS MISMAS. 2 PARTE.

 

 

 

1-Motivos verdaderos para aceptarnos tal como somos

 

a. Tenemos un fundamento sólido, la palabra de Dios.

(Mat. 7:24-27, 1 Ped. 1:24-25).

 

b. Viéndonos como Dios nos ve. Perdonadas. ( Rom.

3:24-25, Efe.1:6-7, 4:32, Sal. 86:5 ; Col. 1:13-14).

 

c. Somos aceptadas. (Rom. 8:1 ; Efe.1:6 ).

 

d. Somos hijas de Dios. ( Jn. 1:12 ; 2 Cor. 6:18). Somos

hijas del Rey, pero no de cualquier rey.

 

Posiblemente aun no sabemos cómo comportarnos como princesas que somos.

O no sabemos cómo convertirnos en lo que Dios nos ha llamado a ser.

 

Comencemos desde ahora a reconocer quien es nuestro Padre Celestial…

El es el Rey de Reyes y Señor de Señores.

 

Nosotros somos sus princesas, compradas por precio.

 

Mantengamos la mirada puesta en El, Nadie nos ama tanto como nuestro Rey Celestial.

 

e. El Espíritu Santo mora en nosotros. (Efe. 1:13).

Solo necesitamos aprender a escucharlo, no lo ignoremos, el Espíritu Santo nos señalará las cosas que nos apartan de la verdadera entrega y adoración a

nuestro Dios.

 

f. Somos nueva creación. ( 2 Cor.5:17; Efe. 2:10 ) Como nuevas personas, Dios pide de nosotros que dejemos las viejas costumbres. Nos invita a caminar

con El.

 

A dejar que El moldee nuestro carácter y no acomodarnos a un molde hecho por el hombre. Ahora somos de linaje real y cuanto más miremos a nuestro creador, (como nuestro espejo), podremos vernos como realmente somos; la obra  maestra de Dios, mujeres valiosas.

 

g. Tenemos acceso a Dios, nuestro padre Celestial, a cualquier hora. (Efe.2:13; Heb. 4:16; 2 Cor.6:18)

 

h. Tenemos más de lo que el mundo nos da.

( Efe. 1;11-18 ; Col.1:11 ; 1Ped.1:3- 4)

 

Solo nos queda pedirle perdón por tantas veces que le hemos fallado.

 

Cuando no vamos a Él en oración para que nos muestre su voluntad, cuando olvidamos que es el Señor de nuestras vidas y actuamos como si no fuéramos hijas de Él.

 

Cuando lo avergonzamos con nuestra conducta delante de las gentes y olvidamos que somos sus princesas.

 

Oremos, pidamos sabiduría y rindamos nuestro corazón por completo a nuestro Dios.

 

No olvidemos agradecerle por su amor y presencia en nuestras vidas todos los días.

 

 

PASOS PARA QUERERSE A SI MISMA.

 

 

RECUERDA- la verdadera naturaleza acerca de ti. Lo que Dios piensa de ti.

 

Al recordar estas verdades nos enfocaremos más en lo valiosas que somos y con la ayuda de su Espíritu Santo, lo haremos cada día más real.

(2 Cor. 3:18.)

 

 

PIENSA EN LO POSITIVO.

 

El pensar positivamente tiene que ser una decision personal. No permitamos que las desilusiones, el temor, el rechazo, o cualquier circunstancia negativa nos impida ver el propósito para lo cual fuimos creadas. Somos vasos de honra para ser usados.

 

Permitamos que El nos sostenga y derrame bendiciones a través de nosotros, sus princesas. (2 Tim. 2:21).

 

 

DARLE GRACIAS EN TODO.

 

Dale gracias por todo lo que tú eres en Cristo. Porque El murió por ti, aunque a veces no podamos entender ese tremendo sacrificio.

 

Dale gracias por las cosas especiales que no te han gustado de ti misma: -tu carácter, tu cuerpo, enfermedades, problemas, sufrimientos….cosas en las cuales no has tenido control, pero como en la parábola de la vid verdadera, necesitamos ser podadas para llevar una vida que da fruto y crecimiento.

(Rom. 8:28.)

 

 

DEJA QUE DIOS TE CAMBIE.

 

Mientras aprendes a confiar en Dios todos los días, pidiéndole en oración que te ayude a crecer a, sentirás un verdadero cambio.

Permite que El cambie tu carácter, que renueve tu mente y corazón.

 

Que ponga en ti profundas convicciones de escoger entre lo que El quiere y lo que tú quieres hacer .

 

Que nos sacuda de esa pereza o descuido que nos impide servirle como

El merece.

 

Que ya no seamos mitad de Dios y mitad del mundo. Permitamos que nuestra

vida sea de un testimonio poderoso, para que el nombre de Dios sea glorificado y cumplamos así el propósito para lo cual fuimos creadas y elegidas.

(Rom. 12 : 12 , Fil. 2:12-13).

 

 

SE TU

 

No busques vivir la vida de otros,

Pues no vas a ser tú.

No tienes derecho a ponerte una cara falsa,

Pretender ser lo que no eres,

A menos que quieras robar a otros.

Di para ti misma, voy a traer algo nuevo en la vida de

esa persona,

Porque nunca he conocido a alguien como yo.

Ni nunca conocerás a alguien como yo,

Porque en la mente de Cristo

Yo soy UNICA e IRREMPLAZABLE.

 

Michel Quoist

 

PREGUNTAS Y COMENTARIOS.

 

 

 

Contesta con sinceridad a las siguientes preguntas para una mejor edificación de ti misma.

 

 

1- Has deseado ser como alguna persona?

 

 

 

 

 

2-¿Suenas despierta, deseando que las cosas hubieran sido diferentes?

 

 

 

 

 

3-¿Fácilmente te sientes ofendida o desilusionada de la gente?

 

 

 

 

 

4-Cuando has hecho algo con gran esfuerzo, ¿te sientes enojada o desilusionada de que no se te reconoce o agradece?

 

 

 

 

 

5-¿Tienes la tendencia a llorar o deprimirte fácilmente, esperando que los demás te levanten o consuelen?

 

 

 

 

6-¿Te vanaglorias de lo que haces esperando que los demás te alaben o te feliciten?

 

 

 

 

 

7-¿Aceptas críticas constructivas?

 

 

 

 

 

 

8-¿Tomas demasiadas responsabilidades tratando de quedar bien con la gente?

 

 

 

 

 

9-¿Demandas que las cosas se hagan a tu manera y criticas si no se hacen como tú quieres?

 

 

 

 

 

10-¿Te preocupa demasiado tu apariencia?

 

 

 

 

 

 

NOTA: Si tu contestación fue “Si” a cualquiera de estas preguntas, estas buscando tu seguridad y aceptación en el lugar equivocado.

 

Comienza a mirar lo que eres en Cristo y al hacerlo empezaras a descubrir quién eres verdaderamente y te darás cuenta que día tras día te aceptaras a ti misma y a los demás.